15 diciembre, 2017, Vie

IU se abstiene en el pacto contra la Violencia de Género por su “falta de visión integral contra la Violencia machista, nulas garantías presupuestarias y de calendario de cumplimiento”

Esta formación registró en el marco del Grupo Confederal de Unidos Podemos ocho votos particulares propios dirigidos a que “se recojan y expliciten formas esenciales de violencia contra las mujeres como son la explotación sexual que supone la prostitución, que se trata de manera absolutamente tangencial, o los ‘vientres de alquiler’ llamados maternidad subrogada, que ni si quiera se menciona y que contraviene importantes normativas internacionales”

Izquierda Unida, a través de su responsable parlamentaria de Igualdad, Isabel Salud, se ha abstenido hoy en el seno de esta comisión, junto al resto de representantes del Grupo Parlamentario de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, en la votación del informe elaborado para alcanzar un pacto en materia de Violencia de Género. De esta forma, IU mantiene las ideas y propuestas que lleva años defendiendo con vistas a alcanzar una Ley Integral contra la Violencia Machista “con políticas de prevención, sensibilización y detección que engloben la violencia contra las mujeres de forma integral, que parta del origen estructural de la violencia y que detecte las diferentes formas de expresión de la violencia machista”, incide Salud, algo que, pese a algunos avances conseguidos, “no se logra en el texto aprobado hoy”.

Izquierda Unida reconoce el esfuerzo realizado por todos los grupos para tratar de avanzar en esta materia, tras más de una década de atraso, aunque lamenta que el pacto “carece de una visión integral de la violencia machista, y eso después de transcurridos casi 13 años de la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género de 2004, que sólo reconoce la violencia en el ámbito de la pareja/ex pareja o en el sexual”.

Isabel Salud coincide con el resto de diputadas de su grupo en que desde las instituciones, principalmente a nivel ejecutivo y legislativo, “no se puede seguir trasladando la violencia machista sólo al ámbito de lo privado y de las relaciones, ya que es una violencia social que se expresa de forma tanto individual como colectiva”.

“Desde Izquierda Unida -apostilla su portavoz de Igualdad- hemos defendido y lo seguiremos haciendo esa Ley Integral contra la Violencia Machista que incorpore todo tipo de violencia contra las mujeres, ya se realice de forma física, psicológica, económica o sexual, y cualquiera que sea su ámbito de manifestación: familiar, pareja/relación, laboral, social, institucional, en los que debe incluirse actuaciones específicas dirigidas a situaciones de especial vulnerabilidad”.

Salud suma a las razones para la abstención en la votación de hoy que “las medidas aprobadas no van acompañadas de un calendario para su puesta en marcha y ejecución. Carecen de compromisos concretos sobre sus fechas óptimas y máximas de cumplimiento. Así resulta imposible evaluar su cumplimiento, lo que convierte el acuerdo en una mera lista de propuestas, algunas relativas a la simple ejecución de lo ya recogido en la ley de 2004 o lo recogido en el informe sobre la trata de mujeres y niñas con fines de exploración sexual aprobado en 2015”.

En su opinión, “aunque hay propuestas positivas en su formulación, no van acompañadas de esos mínimos mecanismos de ejecución, por lo que se quedan en formulaciones teóricas que, mucho nos tememos, puedan acabar en papel mojado”.

Isabel Salud señala que, pese al avance en materia presupuestaria, “este sigue siendo escaso y, además, no hay ninguna claridad y garantías para su cumplimiento, lo que queda en manos de los intereses partidistas del Gobierno del PP, que no adquiere ningún compromiso concreto, y sigue siendo insuficiente para paliar esta grave vulneración de los derechos de las mujeres”.

Entiende también que “se propone una ampliación muy limitada de las formas de acreditación de violencia machista, quedándose por detrás de buena parte de las leyes autonómicas”.

La portavoz parlamentaria de Igualdad de IU expone, a su vez, que “el papel jugado por las organizaciones de mujeres y los movimientos feministas ha sido fundamental a lo largo de los años y debería haberse reconocido con una participación nítida en este acuerdo, algo que no se ha dado ni durante la elaboración del informe y que también se pretende excluir en el control y evaluación del acuerdo de hoy”.

Salud explica que “además del entendimiento y la defensa de planteamientos comunes que ha habido en el seno de nuestro grupo parlamentario, desde Izquierda Unida registramos hasta ocho votos particulares propios en la línea de los déficit que hemos observamos”, que firma la propia diputada junto al coordinador federal y portavoz parlamentario, Alberto Garzón.

Estos votos particulares “van en la línea de que se recojan y expliciten formas esenciales de violencia contra las mujeres como son la explotación sexual que supone la prostitución, que se trata de manera absolutamente tangencial, o los ‘vientres de alquiler’ o llamada maternidad subrogada, que ni si quiera se menciona y que contraviene importantes normativas internacionales”, expone.

Asegura que “ambas son claras expresiones de la explotación del cuerpo de las mujeres, de la mercantilización de la que son objeto y de cómo se pretenden normalizar en nuestra sociedad estas formas de violencia”.

En concreto, en el último voto particular de IU referido a la maternidad subrogada se indicaba textualmente que supone “una forma de explotación del cuerpo de las mujeres que, además, afecta de forma muy especial a las mujeres más pobres y en mayor situación de vulnerabilidad, dentro y fuera de nuestro Estado. Debemos arbitrar todas las acciones necesarias para que ni de forma directa, ni indirecta, se legalice ni normalice esta práctica que mercantiliza tanto a futuras niñas y niños, convirtiéndolos en objeto de transacción económica, como a las mujeres que son utilizadas como meros recipientes, a disposición del mercado”.

Tras el resultado de la votación de hoy, Isabel Salud garantiza que “desde Izquierda Unida seguiremos trabajando para hacer un estricto seguimiento de este acuerdo. Pondremos todo nuestro empeño en que se cumplan muchos de esos contenidos que, ahora, no pasan de ser meros enunciados y para que más pronto que tarde podamos disponer de una verdadera Ley Integral contra la Violencia Machista”.

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