3 junio, 2020, Mie

Visión general sobre la situación económica creada por la crisis del coronavirus.

La pandemia en que nos encontramos ha sido algo imprevisto, que nadie hubiera imaginado hace unos pocos meses, pero ha llegado y ahora que hay que hacer frente a esta situación. Pero para saber qué es lo que hay que hacer es imprescindible conocer lo que ha pasado antes, que políticas se han venido aplicando en este país en los últimos tiempos, incluso habiendo tenido que soportar una crisis económica como la de 2008.

Los distintos gobiernos que han pasado por este país han seguido las mismas políticas económicas de corte neoliberal, asentadas sobre el “inamovible” sistema capitalista.

Durante muchos, muchos años (desde la época de Felipe González) la política económica ha consistido en privatizar empresas públicas hasta dejar la economía productiva pública en un esqueleto. Se privatizaron sectores estratégicos como energía (eléctricas, etc.), transportes (líneas aéreas, etc.), comunicaciones (Telefónica, etc.)…y no pasaba nada: teníamos mundiales de futbol, Olimpiadas…

Se deslocalizaban empresas privadas de todo tipo: empezando por Amancio Ortega y siguiendo por casi la totalidad de la producción; yéndose a paraísos fiscales y llevando las fabricas allá donde la mano de obra resultaba infinitamente más barata…incluso en régimen de semiesclavitud en algunos casos. La Santa palabra era EL LIBRE MERCADO, y en función de eso este país optó por acabar fiándolo todo al Turismo: hoteles, restaurantes, agencias de viajes, transportes…este país  vivía prácticamente del Turismo. Se puede ver en los datos económicos anuales sobre la composición del PIB.  Asistimos a una cascada de privatizaciones también en la Sanidad Pública; no solo en la parte dependiente del Gobierno del Estado, sino también en muchas comunidades autónomas. Solo tenemos que recordar casos como Madrid, Cataluña y Castilla-La Mancha, donde Cospedal destruyó miles de puestos de trabajo de sanitarios, cerró plantas de Hospital, centros de Salud y Asistencia Social.

Se aprovechó la crisis financiera de 2008 para volver a dar una vuelta de tuerca a los trabajadores de este país: contratos basura, precariedad generalizada y recortes importantes de los salarios.

Y en esto nos encontramos con la epidemia del CORONAVIRUS. Y Ahora qué? Pues ahora nos tropezamos con que la Sanidad, recortada hasta límites casi inhumanos tiene que hacer frente a una avalancha para la que no hay ni suficientes profesionales, ni suficientes camas, ni suficientes hospitales, ni suficiente material básico para prestar esos servicios. Y claro, no es casual que las comunidades con mayor número de muertos y mayor problema problema para atender enfermos sea justamente estas comunidades donde más se recortó en inversión pública, yendo esas cantidades recortadas a incrementar la financiación de la sanidad privada, que en esta crisis se ha llamado Andana. Nos hemos dado cuenta ahora que en este país no se fabricaban mascarillas, ni respiradores, ni vestuario para los sanitarios, etc., etc. Y tenemos que ver cómo hay que recurrir a “los mercados internacionales”…ese ente invisible que lo mismo resulta que alguna empresa española deslocalizada e instalada en el quinto c….sí que las fabrica. Obedeciendo a la santa formula de la Oferta y la Demanda, multitud de países hacían el mismo mercadeo. Y claro, los precios se disparan…eso si no te venden test de embarazo en lugar de test para el coronavirus. Como diría uno de los sinvergüenzas mayores del reino, Rodrigo Rato: “Esto es el mercado, amigo mío”. Pues en esas estamos. Gracias al desmantelamiento de los servicios públicos muchos empresarios se han forrado pero los trabajadores, cada vez peor.

Evidentemente, al tener que aplicar el estado de Alarma, lógicamente, se cierran tiendas, restaurantes, empresas de todo tipo…y ya no vienen turistas, con lo que los transportes aéreos se han desplomado, así como todo lo relacionado con el turismo. Conclusión: España al borde del precipicio.

A esto tenemos que añadir la vergonzosa presión que han ejercido los empresarios para que se abran empresas y empiecen a producir. Al Gobierno le han doblado el brazo en este tema, y aun contra las recomendaciones de los expertos que asesoran a éste y que recomendaban al menos esperar una semana más, el día 13 se ha empezado a trabajar. En dos semanas veremos los efectos en términos de contagiados de esta decisión. Es curioso observar que para esto sí que los empresarios han apretado para que se trabaje, esto es, para que se produzca. Esta es la clara conclusión de que los que crean riqueza son los trabajadores, que generan las plusvalías para que los empresarios llenen sus bolsillos. Si no fuera así ¿de qué iban a presionar de esa manera al Gobierno? Evidentemente los trabajadores son necesarios, son los que crean la riqueza. Aunque enfermen o mueran en el intento.

Y en segundo lugar tenemos que analizar la bochornosa reacción de la oposición. Creo que en ningún país se han comportado con la desvergüenza, la indignidad, la mezquindad y la falsedad como la española. Recomiendo ver el video del Jefe de la Oposición de Portugal.

Resulta carroñero el comportamiento de partidos como VOX o como el PP, diciendo barbaridades que, por respeto a los afectados, nunca deberían decir. Echar la culpa de las muertes a una persona es vergonzoso.

Después de todo esto, tenemos que ver cómo queda la situación económica en este país. Según el FMI,  el incremento del paro, dada la inestabilidad y temporalidad de los contratos de trabajo, puede llegar a más del 21%. Otros estudios, creo que de forma más acertada, lo hacen llegar hasta un 30%. Igualmente, la proyección que hace el Fondo del crecimiento económico es muy grave: en nuestro país caería en un 8% (solo por detrás de Italia). Si tenemos en cuenta que el promedio mundial sería un decrecimiento del 3% y el de las economías avanzadas (donde se nos incluye) sería del 6% parece que el análisis que he hecho antes explica algo de estos datos.

Además, hay otro dato importante: La deuda Pública, que en la actualidad se sitúa en un 95,5% del PIB, llegará hasta el 130%, en el peor de los escenarios. Pero según el Sr. Trichet, expresidente del Banco Central Europeo podría alcanzar el 140%: una verdadera locura.

Ante esta situación, no cabe duda de que haya que poner dinero para reactivar la economía; pero de donde sale? Pues de quien lo tiene. En un primer momento tiene que ser la Unión Europea, si es que aun se considera eso, tiene que poner fondos a disposición de los países que más lo necesiten. La única forma en una mutualización de la deuda, es decir, que entre todos los miembros arrimen el hombro para financiar a quien más lo necesita. Si no es así, la UE no es eso, sino un club de mercaderes.

Es fundamental proteger a los miles de personas (que saltan el millón) que se van a quedar sin trabajo, sin incluir a los trabajadores afectados por ERTE’s. El Gobierno tiene que poner fondos a disposición de los más desfavorecidos, entre los que se encuentran las personas que no pueden pagar sus hipotecas.

Y también es necesario hacer una reforma fiscal como corresponde. Es muy bonito lo que dice la oposición de bajar impuestos. Pero lo cierto es que la sanidad, la enseñanza, y todos los servicios básicos hay que financiarlos y para eso están los impuestos. Lo que hay que hacer es una reforma para que pague más quien más tiene, que en la actualidad no es el caso.

Ya hemos visto el recorrido y los efectos de las privatizaciones y recortes en los servicios públicos, en este caso en la Sanidad. No podemos volver a caer en lo mismo: hay que robustecerla, hay que volver a ampliar el número de trabajadores, hay que acabar con la gestión privada de los hospitales públicos, esa gran idea de Esperanza Aguirre que se ha visto que solo ha servido para incrementar el gasto de esa Comunidad en beneficio de los empresarios. Valga el ejemplo del ahora martillo de herejes gubernamentales, el Sr. Echaniz, que anteriormente fue consejero de Sanidad en nuestra comunidad de C-LM y, al servicio de Cospedal privatizó todo lo que pudo casualmente en beneficio de una empresa de la sanidad privada en cuya dirección figuraba la hermana de este señor.

Hay que mantener una industria estratégica básica de carácter público en este país, que se dedique a la producción y mantenimiento de material y equipos sanitarios: no podemos fiarlo “al mercado otra vez”.

Hay que mantener dentro del sector público el sistema de ambulancias y demás vehículos sanitarios; bien dotados y dignamente atendidos. Y esta comunidad autónoma sabe mucho de no hacerlo. Esta comunidad básicamente ha seguido manteniendo el mismo estatus privatizador que dejó Cospedal.

Por tanto, el problema no es de siglas, sino de los intereses y el sistema económico que defienden: hasta ahora ha sido el mismo.

Hay que cambiar de política; hay que apostar por lo público e invertir en ello. Y se puede hacer. Eso sí, haciendo que pague más impuestos quien más dinero tiene, dejando de engordar la deuda pública desde la privada, como se hizo en la crisis de 2008 y así nos lució el pelo). Hay que rescatar a las personas en primer lugar, y no a los bancos, como pasó.

Si no se hace eso, si la gente no toma conciencia de que los impuestos son la forma de redistribuir las rentas y garantizar los servicios básicos y que los impuestos deben ser progresivos; si no se da cuenta de que hay que acabar con los chiringuitos fiscales modelo SICAV, no habremos aprendido nada. Y estaremos condenados a tropezar en la misma tragedia.

La culpa es del sistema: el capitalismo pone, y sigue poniendo, el dinero y el negocio por delante de las personas.

En este momento, las Comunidades Autónomas están incluidas en este mismo análisis, teniendo en cuenta que en todas han gobernado partidos defensores del capitalismo y el liberalismo económico. Mas o menos acelerado, pero en esa línea.

Ana María Sánchez Domingo
Ex-Diputada Provincial IU Cuenca

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